LA IMPORTANCIA DE LA LECTURA EN LOS NIÑOS, Colegio Miraflores Ourense

      Una forma entretenida y amena de educar a los niños es a través de la lectura de cuentos y libros. Es muy importante inculcar a los más pequeños el hábito de la lectura, ya que leer aporta innumerables beneficios al desarrollo de toda persona.

La lectura  ayuda a los niños a  desarrollar su imaginación y a aprender sobre el mundo que les rodea; además, mejora su vocabulario, su riqueza lingüística, su memoria y su concentración, lo que contribuye a una mayor agilidad mental y al aumento de su cultura, beneficiándolos académicamente. También, les permite aprender a expresar mejor sus ideas y sentimientos, generando una  mayor empatía, al comprender mejor a las otras personas y ser más tolerantes.

     La discusión sobre qué tanto o para qué le sirve la lectura al niño es añeja, y son muchas las respuestas. Hay quienes no le dan valor alguno, y hay otros que la consideran la gran solución, la panacea, y que incluso piensan que quien lee será mejor persona. Lo cierto es que los beneficios de la lectura son personales porque cada ser humano es individual e irrepetible, y lo que a uno beneficie o perjudique de cierta manera al otro, seguramente, le causará efectos muy distintos. Así pues, no hay recetas ni reglas escritas.

     Aun así, siempre con tiento, y procurando no caer en generalizaciones podemos enumerar muchos beneficios:

*A través de la lectura podemos obtener información, nos hace reflexionar, desarrollar la memoria, la capacidad de observación y la de análisis, y nos obliga a poner atención, a concentrarnos.

*Con la lectura ampliamos nuestro vocabulario, mejoramos nuestra ortografía y aprendemos las estructuras sintácticas, con lo cual tanto la expresión oral y como la escrita, se enriquecen, y con ello nuestra capacidad de organizar conceptos, pensamientos, ideas, sensaciones y sentimientos, y transmitirlos.

*Al leer nos vemos obligados a seguir el curso de una historia, la sucesión de ideas, a darles coherencia, a ubicar personajes y escenarios, a establecer relaciones temporales y espaciales, con lo cual desarrollamos la lógica y la agilidad de nuestra mente para establecer conexiones.

*Gracias a la lectura nos ponemos en contacto con lugares, gente y costumbres lejanas en el tiempo o en el espacio, lo cual nos lleva a la recreación, a la fantasía, a experimentar lo que sienten o piensan otras personas, a escuchar otras voces, a desarrollar el criterio, a aceptar la diversidad y la pluralidad de opiniones, a entender la condición humana y a ampliar horizontes.

*La lectura aumenta nuestro bagaje cultural, nos proporciona información y conocimientos, promueve nuestra curiosidad científica y nos despierta nuevos intereses y aficiones.

*Al estimular nuestros sentimientos y emociones, la lectura provoca el desarrollo de nuestra sensibilidad artística, del sentido estético, de la creatividad y de la capacidad de apreciar, y de disfrutar el entorno.

*La lectura nos hace gozar y sufrir, nos enriquece y nos transforma, nos entretiene, nos relaja, nos divierte.

        Aquí, cabe mencionar el papel que la literatura infantil ilustrada juega en el desarrollo de ciertas habilidades. La ilustración, además de estimular la fantasía, es un recurso indispensable para el goce estético de la literatura infantil. La imagen y la palabra son dos funciones expresivas que se reflejan y complementan tanto en el desarrollo de la función idiomática como en la estética. El niño, al enfrentarse a un texto ilustrado, desarrolla múltiples capacidades. En primer término, a través de ella, descubre la relación entre el lenguaje visual y el lenguaje verbal, lo cual lo lleva a realizar una serie de conexiones. Pero además, poco a poco, imperceptiblemente, aprenderá a mirar, y esas imágenes entrarán en el receptáculo de su mente y, junto con las imágenes del mundo que lo rodea, va enriqueciendo su bagaje, dándole elementos para el disfrute y la apreciación estética.

        Ahora bien, hay que decir que seguramente después de todos estos argumentos, habrá quienes aún no queden convencidos de los beneficios que reporta leer literatura. En la actualidad muchos se inclinan a pensar que lo importante en la educación de los niños es aprender un segundo idioma, estar al día en los avances tecnológicos como los ordenadores, los videojuegos, etc., tener un buen nivel en matemáticas. Es decir, todo aquello que nos reporte un beneficio inmediato, que nos haga competitivos. Y es aquí cuando hay que insistir en la importancia de la lectura.

Muchos analistas plantean que la causa del fracaso de muchos sistemas educativos está precisamente ahí, en la existencia de profesionistas, con licenciaturas, masters y doctorados, que leen libros de texto, que leen por obligación, pero que no son lectores; o sea, que leen mal, sin comprender cabalmente y que, a pesar de su alta escolaridad, no han adquirido el hábito y no han descubierto el placer de la lectura. Pero, ¿qué tiene que ver esto con el aprendizaje? De hecho, ya se ha dicho al mencionar todas las habilidades que la lectura promueve, pero enfaticemos: en el mundo actual, lleno de información, con herramientas cada vez más elaboradas, para obtenerla  es necesario que el individuo desarrolle habilidades cada vez más complejas para tratar con cualquier tipo de información escrita; para realizar una lectura profunda; para buscar un dato específico o efectuar una revisión somera; para rastrear una idea, para encontrar el dato que necesita; para averiguar en la gran masa de informaciones de muy diversa procedencia cuál es la que le hace falta, compararla con otra y seguir su rastro; para sacar conclusiones parciales; para buscar en fuentes diferentes; para seguir los hilos de la información; para volver sobre la información reservada; para  repetir el ciclo una o diez veces; para crear documentos provisionales y difundirlos; y para recibir las realimentaciones de otros. Al final —con suerte— comprender, resumir y, en última instancia, construir un conocimiento. Sí, la lectura es la llave del conocimiento en la sociedad de la información.Sin la habilidad lectora el individuo no podrá utilizar los contenidos de esta sociedad de la información —cada vez más grande y complicada— y construir con ellos un conocimiento que además luego puedan comunicar. Para educar en la lectura siguen siendo necesarios los libros, porque los libros son las mejores máquinas de leer.

De esta manera, los libros no van a salvar a la humanidad ni nos darán todas las respuestas, pero son la única herramienta para construir nuestro conocimiento.

 

¿Cómo estimular a nuestros hijos a que adquieran el hábito de la lectura?

1.- Educar con el ejemplo. Es interesante que los niños vean con frecuencia a los adultos leyendo y disfrutando de la lectura.

2.- Escuchar a nuestros pequeños y responderles animadamente a cualquier pregunta espontánea que se les ocurra. De este modo conseguiremos que vayan aprendiendo sobre la lengua escrita y sobre los textos que usamos habitualmente.

3.- La lectura debe ser desde el principio una actividad especial, de emoción y juego. Por ello se recomienda compartir esos momentos con los más pequeños, para que el placer de la lectura se contagie de unos a otros.

4.- Se debe animar y motivar para que los niños lean, pero nunca imponerles el leer como si fuese una obligación.

 5.- Se aconseja acompañar al niño en la tarea de la lectura, sobre todo al principio. Aprender a leer no es tarea fácil y leyendo con ellos conoceremos qué les gusta, qué saben y dónde encuentran problemas.

6.- Se debe ser constantes. Todos los días se debe reservar un tiempo para la lectura.

7.- Se debe respetar el ritmo y los momentos favoritos de lectura de los niños.

8.- Es muy útil pedir consejo en las bibliotecas y librerías sobre qué tipo de libros son más adecuados para cada momento evolutivo del niño.

9.- Se debe estimular y alentar la lectura de los niños favoreciendo su acercamiento a los libros (regale libros por su cumpleaños, use los servicios de préstamo de las bibliotecas, etc).

10.- Se aconseja reservar un espacio de la casa como biblioteca infantil así como un tiempo cada día entre las actividades a realizar.

«De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el mas asombroso es el libro; todos del ademas son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de a imaginación y la memoria».

Jorge Luis Borges

 

«La lectura hace al hombre competo; la conversación ágil, el escribir, preciso»

Francis Bacon

 

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